domingo, 9 de febrero de 2014

VOTE VOTE VOTE VOTE VOTE VOTE

HOLA HOLA HOLA HOLA HOLA!

He estado desaparecida esta semana, lo siento. Veréis como hasta el jueves se estuvieron subiendo entradas (me encanta vuestra "puntualidad", de verdad que sí...) pues no he podido cerrar el concurso peeeeeeero....

C'EST FINI ! 

Aquí, ¡ AQUÍ !¡Y NO EN OTRO SITIO!... Tenéis que decidir qué entrada os ha gustado más.

Sois el jurado peeero... Sed honrados y sinceros, ya sabéis, lo típico de no votaros a vosotros mismos, no votéis más de una vez y ya que vais a votar votad lo que realmente os gusta y no al amiguito o amiguita que lo ha escrito... ¡Venga que somos ya mayorcitos para hacer las cosas bien!

Las votaciones comienzan hoy y terminan eeeeeeeeeeeel... ¿Miércoles? Tenéis creo que días de sobra para dejar un simple: voto la entrada nº tal.

lunes, 27 de enero de 2014

¿Y si?

¿Nunca os habéis preguntado como sería vuestra vida si hubieseis tomado una decisión distinta en un determinado momento?

¿Y si hubiesemos dicho esto? ¿Y si no hubiesemos hecho aquello? ¿Seríamos más felices?

¿Y si volviésemos atrás en el tiempo cambiaríamos algo? ¿O lo dejaríamos todo tal cual?

...

Día x del mes y, año 2011.  

"Por si algún día llegas a leer estas líneas. Tengo una historia que contarte, nuestra historia... Porque nunca dejarás de ser el protagonista..." Hache.

Había montañas de ropa por el suelo, todo su armario había sido vaciado y aún no había encontrado algo que ponerse. Tenía que ir perfecta, tenía que estar perfecta, esa noche era su noche.
Suspiró aliviada al observar su blusa beige, la tomó como si su vida dependiese de ello y luego, mientras sorteaba montones de ropa, se acercó al cajón y escogió una falda rosa salmón de encaje. Perfecto, se dijo, ya tenía la ropa. Un problema menos.

El pelo, ¿qué iba hacer con su pelo? Lo odiaba, el día menos pensado se lo cortaría como un chico y adiós a los quebraderos de cabeza. A él le gustaba liso, siempre liso, había perdido ya todos sus tirabuzones y cuando se lo rizaba daba pena pero, claro, está rara vez se lo rizaba. 

Las ocho en punto, mierda aún le faltaba maquillarse y peinarse, tenía que darse prisa o él pronto empezaría a llamar metiéndole prisa: "nunca llegas a tu hora, no sé para que te compro tantos relojes si nunca llegas a tiempo, blablabla..." Correr, tenía que correr.

Deberíais ver su sonrisa, a esa chica realmente le encantaba ponerse guapa para él, frente al espejo, mientras tarareaba su canción, ella se hacía un semirrecogido. Normalmente solo se lo hubiese alisado pero era a él a quien iba a ver, debía estar radiante. Ya solo le faltaba el maquillaje, eso iba a ser rápido.

Ella no era precisamente una modelo, Dios sabe cuán lejos estaba de serlo, una chica corriente, como cualquier otra, lo único que se podría destacar de su físico eran sus ojos, un regalo recesivamente genético por parte de su familia paterna. 

Dándose los últimos retoques frente al espejo, allí estaba ella, preciosa, impaciente, hiperactiva y sonriendo, casi se había olvidado de lo sucedido. Era su noche, su noche perfecta, tenía que enterrar ese pensamiento por mucho que su cerebro le gritara lo contrario...

El teléfono sonaba, llegaba tarde. Mierda. Se puso lo más rápido que pudo sus tacones y salió corriendo de casa, hoy era su día perfecto, no podía llegar tarde, y si llegaba él la perdonaría. Comenzaba su noche perfecta.



Allí estaba él, con esa sonrisa torcida, suspirando para no decirle nada a ella. Estaba realmente guapo, siempre lo estaba, desde que se conocían ella no lo había visto ni un solo día menos atractivo que el día anterior, era él... ¿Cómo iba a mirarlo de otra forma que no fuese esa? Su corazón parecía que iba a salirse de su pecho, su sonrisa aumentaba conforme se acercaba a él. Le gustaba, le quería, le amaba, por encima de todas las cosas, era él, su motivo para levantarse sonriéndole a la vida y su razón de ser y de vivir. 
Todo desaparecía cuando estaba a su lado, no quería mirar otros ojos que no fuesen los suyos, no quería escuchar otra voz que no fuese la suya. 

Eran ella y él, su historia de amor, no había nada en el mundo que pudiese desear o querer, lo tenía ya y no necesitaba nada más. Ella vivía para hacerle feliz.

Era su historia, sí, pero no de amor precisamente... Pobre estúpida, ¿cómo era capaz de reprimir las lágrimas tanto tiempo? ¿Cómo podía seguir viéndole con esos ojos cuando sabía lo que sabía? Ahí estaba ella, con él, quieta y sonriendo, fingiendo que estaba de una pieza... 
Creo que su corazón dejó realmente de sentir en ese instante, en el instante que supo lo que él le había hecho... Aún no se lo creía, no quería creérselo, él, su Jota, el mismo Jota que le juraba amor eterno, el mismo Jota con el que quería compartir el resto de su vida, el mismo Jota con el que iba a celebrar su aniversario ese día... En la cama, con otra. 

Así son los tíos señoritas, no importa que palabras utilicen o qué demostraciones te hagan, se irán, te engañarán o fingirán que le gustas por seguir teniendo la cama caliente. Un consejo: asimilad esta frase y bajo ningún concepto la olvidéis. Nunca mostréis debilidad, nunca sintáis nada... O acabaréis como ella.

...


Bueno supongo que la gran mayoría leyó o se hace una idea por entradas anteriores cómo acabó la historia. Pero, ¿y si Hache hubiese sido capaz de perdonar? ¿Y si no hubiese huido? ¿Sería feliz con él?





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Bueno señores, las cosas claras y el chocolate espeso.

No suelo enfadarme y, las pocas veces que lo hago, no me dura más de cinco minutos, asique enhorabuena que anoche me acosté de mala hostia y hoy sigo igual.

Se acabaron los comentarios. Me da igual si es para decir que es muy bonito o que es muy feo, que si me han encontrado por twitter , por facebook o por paloma mensajera... No quiero comentarios, porque el tener uno implica acabar teniendo veinte y ninguno centrado en la entrada.
Esto es mi blog y se van acatar mis normas o se privatiza.

Yo seguiré escribiendo asíque no pierdo nada, vosotros elegís.

Me da igual quedar en estos momentos como una borde, engreída o la etiqueta que queráis ponerme pero muchos de vosotros no aguantaríais este cachondeo durante tanto tiempo.
Aquí puestos a comentar se comenta de lo que escribo, no de mi vida, no de mi aspecto... ¿Cuántas veces tengo que decirlo? ¿Os hago esquemitas a ver si así pilláis la idea?

En fin, por pedir que no quede, vamos a dejar de ligar por el blog... Me parece ridículo, patético y realmente triste. No estoy interesada en conocer a ninguno de vosotros, captad el mensaje, ni me hago la dura, ni la estrecha, ni cualquier excusa que podáis pensar... Simplemente... NO, GRACIAS.

Agradecería una vez más que no intentarais dar con quien soy y esas cosas, joder o por lo menos si lo hacéis no lo comentéis en plan hazaña, no me seáis capullos. Si lo hacéis, que yo no me entere.

Ahora, yo, pido disculpas por el rapapolvo que estoy echando, estoy generalizando y muchos estáis libres de culpa. Lo siento.

Un saludo.

domingo, 26 de enero de 2014

360º

Vamos a darle un giro de 360º a nuestras vidas.

Abriremos la maleta, cogeremos todas y cada una de las cosas que nos hacen ser quienes somos y las guardaremos. Probemos algo nuevo. Digámosle adiós al pasado de una vez por todas. 

Otro yo, otra personalidad, otro aspecto, otra vida.

Correremos hasta desgastar los zapatos, pensaremos en todo aquello que nunca dimos importancia y todo a lo que le dimos prioridad lo haremos desaparecer, como si de un borrador que tiramos a la basura se tratase. 

Saldremos de nuestra jaula, tiraremos uno a uno los barrotes que nos impedían ser felices y luego, supiraremos aliviados. Todo será mejor. 

Seremos libres, libres de olvidar y seguir adelante. No más pesadillas, no más pena. 

Amaremos la lluvia, volaremos con el viento, besaremos amaneceres nuevos y si nos caemos, nos quedaremos tumbados admirando el cielo. No habrá nada más, porque todo será mejor. 

Cada final es un nuevo comienzo. Nuestro propio, desordenado, despreocupado y feliz comienzo.

Enterraremos fotografías, mensajes, recuerdos, personas si es preciso. 
Enterraremos hachas de guerras, besos a quemarropa, sonrisas perfectas a prueba de escudos.
Nos miraremos al espejo y adoraremos cada cosa que veamos reflejado en él, no más complejos. 

Se acabaron los días nostálgicos en los que deseamos tener una vida mejor, se acabaron los desayunos con diamantes, se acabaron las noches en velas por personas que no repararon ni un segundo en el daño que nos hacían. 

Querremos a nuestros amigos, amaremos a nuestros enemigos. Todo ha terminado. Y ahora, todo será mejor.

Nos olvidaremos de la noche y de los secretos que ha guardado nuestra almohada, seguimos adelante, seremos mejores, seremos invencibles, seremos lo que queremos ser. 

Todo es posible si tenemos fe en nosotros mismos... 

Los "no" serán temporales, los "imposibles" serán improbables en este camino, las futuras caídas serán tan solo futuros descansos por aguantar tanto tiempo de pie, las sonrisas se dibujarán sin ayuda de lápices y los besos solo se daran por amor. 

Ernest Hemingway dijo una vez : "El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir sencillamente por fuera".

Liberemos nuestros miedos y abracemos todo aquello que dejamos atrás por última vez. 

Hoy es ahora y el mañana una aventura aún por descubrir.




15 22

[...]

-Hola, quiero que me escuches, no merezco que lo hagas, es egoísta por mi parte pedirte esto... Pero necesito que me escuches, ahora que puedo hablar, ahora que me salen las palabras. Puede que no reconozcas mi voz, hace mucho que la oías. 
Yo si recuerdo la tuya, he estado llamando a menudo, ¿las llamadas que recibías por las mañanas? era yo, desde el trabajo, no hablaba, no sabía que decir, tampoco quería hablar. Te escuchaba, solo me apetecía hacer eso, oírte coger el teléfono y preguntar quién era el que llamaba. 
Tu voz sonaba alegre, no realmente alegre, ese tono siempre lo he reconocido a la primera, es un tono jovial, dulce, transmites felicidad desde el otro extremo del teléfono. Este es un tono más apagado, no llega a ser triste porque cuando lo estás siempre intentas enmascararlo, cuando realmente lo estás digo... Este tono lo tienes desde que no estoy, soy un egocéntrico por decir esa frase, pero es así , ¿no?
Te echo de menos, mucho. Soy un cobarde por haber esperado tanto tiempo a decírtelo. Soy un cobarde por haberte dejado marchar así como así de mi vida. Soy, más que cobarde, un capullo.
Siempre pregunto por ti, por cómo estas, por cómo te va todo... 
También te leo, creo que nunca te he comentado. No sabría que decir, la verdad.
Probablemente no sepas que día es hoy, se que ya no estás pendiente de lo que te rodea. Lo siento, yo te hice ser así... Te he roto y no he sido consciente hasta ahora de todo lo que te he hecho.
Hoy hace ¿cuánto? ¿diez?¿once años? No se cuántos años van ya... Porque desde que tú ya no estás tampoco me preocupo por el tiempo. 
No quiero seguir desvariando... Vuelve, o déjame volver.
Esta semana, te parecerá una tonteria; haciendo limpieza encontré una carpeta de dibujo, le eché una ojeada por encima. Una de las hojas estaba manchada... Tenía manchas de zumo. Un día se te cayó accidentalmente en la libreta... Recuerdo que intentaste limpiarlo y que incluso quisiste comprarme uno nuevo porque habías manchado varias hojas, te dije: no quiero otro, esas manchas son una obra maestra que reflejan tu torpeza... Algún día abriré este cuaderno, miraré esta hoja y solo te veré a ti. 
Joder... ¿Qué he hecho? ¿Cómo he podido perderte?
No ha habido un día en el que tú no hayas estado presente, te debo tanto... Te has perdido tanto... Me he perdido tanto... No me puedo creer que esté llorando.
Perdona, perdona por todo... Tenía que decirlo, te he dejado sola tanto tiempo... No he estado ahí cuando más me necesitabas y tú... Tú siempre me has ayudado a mi. Me has hecho ser quien ahora soy y yo, yo te he abandonado. 
Llevo mucho tiempo pensando en llamarte, en decirte cuanto lo siento, en intentar compensarte pero... Se que si me perdonas, no habrá nada que pueda darte o que pueda decirte para que volvamos a estar como antes.
Estoy haciendo un monólogo... se que no me has colgado porque a pesar de todo y después de tanto tiempo te sigo importando, eso o que estás esperando a que termine para pegarme dos gritos y decirme que olvide tu número. Creo, quiero creer, que algo te importo... ¿Nadie te pregunta por qué eso de "Nek"? Me alegré el primer día que entré aquí y leí eso. Nunca te lo he dicho... Supongo que porque estaba demasiado enfadado con el mundo como para acordarme de decirtelo.
Hay tantas cosas que no te he dicho... Mi cuarto está lleno de recuerdos nuestros, dibujos, fotos, cartas... Es curioso porque hasta hace poco no me había dado cuenta de lo vacíos que están sin ti.
Necesito que digas algo, lo que sea. Habla, aunque sea para insultarme o decirme adiós. 

-Te reconocí la voz a la primera.

-¿Recuerdas cuando te llamaba desde una cabina, cuando no tenía movil?

-Si, éramos unos niños por aquel entonces...

-¿Eres feliz? No se que preguntarte o que decirte pff... Ni siquiera tenía ensayada la llamada, ¿sabes que no voy a volver verdad?

-Lo se, hace una semana que lo sé.

-Yo cuando lo supe, lo acepté sin más. Creo que nuestro cuerpo ha creado un pasotismo de defensa cuando ocurren este tipo de cosas... Pero... Conforme pasaban los días, me sentía distinto, vacío, aún más que antes y ahí estabas tú.
No se bien como hemos conseguido sobrevivir a tantas cosas para ahora decirnos definitivamente adiós, ¿crees que es un adiós? Yo no lo se... Siempre ha habido tantos contigo que nunca se cuando es el último. Pensaba la última vez que te vi, mi cara aún se acuerda; por cierto, que ese sería el último. Luego pensé que fue cuando me montaba en el avión, luego cuando te llamé y me dijiste que ya era tarde para todo. Ahora pienso que es este el definitivo. ¿Lo es? 
Si lo es dejame decirte algo, gracias, por todo. Has sido... Has sido tú, y me has aportado, soportado, ayudado, consolado, perdonado y amado tanto que te mereces cerrar para siempre este capítulo. Tu mundo girará mejor ahora que puedes acabar por fin esta historia.
Tenía que decirtelo, siento llamarte después de tanto tiempo y siento todas y cada una de las cosas que te he dicho hasta el momento. No espero que vuelvas, asíque creo que esto es todo... El tiempo dirá si esto es un adiós definitivo. 15 22.



sábado, 25 de enero de 2014

Para Rubén

Hola, ante todo perdona la tardanza.

Bueno la respuesta es sí, creo que alguien que pide ayuda de esa forma merece una contestación digna, por ello te dedico esta entrada. Te ayudaré.

No se nada realmente de ti o de tu querida Victoria por lo que va a ser un poco difícil, ¡pero no imposible! Eso sí... mi ayuda no es gratis.

No te asustes porque lo que pido es muy sencillo, yo te ayudo a conseguir a tu chica si tu me cuentas tu historia... Me llamó mucho la atención tu comentario, de hecho se ha hecho famoso en mi entorno y sentimos curiosidad por ti y tu futura novia. Me gustaría que colgaras aquí, de forma breve si quieres, cómo es tu relación con ella.

Si tú cooperas, yo coopero. Do ut des.

San Valentín está a la vuelta de la esquina y otra cosa puede que no, pero pensar en planes románticos es definitivamente lo mío.

Un abrazo Rubén.


sábado, 18 de enero de 2014

..

Hoy he ido a verte, ¿sabes?

Me he sentado en nuestro banco y por un momento, por un segundo, he pensado que estabas a mi lado.

Casi podía oler tu colonia.
Casi podía sentir tu calor.
Casi podía olvidar que ya no estás.

He imaginado que llegabas, te sentabas justo donde solías sentarte y te ponías a silbar. Incluso he imaginado como irías vestido. 
Hoy, como otras muchas veces, me he quedado en silencio, el nudo de la garganta allí me impide hasta respirar en ocasiones. Pero he ido, como otras muchas veces.

Creo que es el único lugar en el mundo donde me permito llorar plácidamente al pensar en ti, allí no hay nadie salvo nosotros. 
He vuelto a revivir la última conversación que tuvimos, creo que a día de hoy es el peor y, a su vez, el recuerdo más nítido que tengo de ti.

Siempre me pregunto si volverías atrás, si te lo pensarías dos veces y te quedarías, por nosotros. Supongo que no.

Odio decirte esto pero eres la persona a la que más veces le he faltado a mi palabra... 
Siempre voy, me prometo que no lloraré, me prometo que no escribiré luego sobre ti... Y aquí estoy.

No te ofendas pero pensé que a estas alturas ya lo habría superado, que todo esto se quedaría en una fea cicatriz en el pecho mal curada... Pero sangra. Los puntos saltan. La herida nunca cierra.

Hoy me he asustado, no recordaba tu voz. ¿Es así como uno empieza a olvidar? 
Dios... Esto me supera.

No se ni que hago escribiéndote esto pero aquí estoy, escribiendo otro monólogo más que nunca leerás. 

Te echo tanto de menos... No te haces una idea Raf porque si supieras cuánto te lo habrías pensado dos veces, si realmente te importaba algo.

Por cierto también he ido a tu casa, ya se ha vendido, el ver el cartel quitado y las persianas subidas ha sido creo que la última gota que faltaba para llenar el vaso. Definitivamente ya no estás... Y daría lo que fuera por verte una vez más y saber que no te arrepientes de nada, eso me ayudaría bastante a asimilar lo que hiciste... o no. 

Perdóname pero a veces desearía no haberte conocido, incluso desearía que por lo menos tu muerte no hubiese sido voluntaria... Es horrible y me siento fatal por esto que estoy diciendo,créeme... Dios no me puedo creer que prefiera eso... Qué mierda de persona preferiría eso.

 Ni siquiera soy capaz de continuar escribiendo, las lágrimas me impiden ver ya las teclas.

Haz que pare, haz que pare todo. Por favor.