...Domingo...
Llevo toda la mañana dándole vueltas al asunto.
Es romántico, si; tengo que admitirlo, no todos los tíos mandan flores y escriben poemas, al menos los que son de este siglo no. Hache tiene razón.
Estoy soltera, rodeada de impresentables que no valen ni el aire que respiran y cuyo único propósito es calentar su cama con alguien nuevo cada noche. ¿Por qué no intentarlo diario?
Está la posibilidad de que sea un friki de esos que se cree todo un caballero al puro estilo de Shakespeare pero lo mismo es normal , de este planeta, con los pies en la tierra. ¡Dios! ¿¡Y si es un friki!?
Tengo que atraparlo, la operación "el chico de las flores" tiene que llevarse a cabo, si tengo la suerte de que es guapo... No, no. No soy superficial.
Me pidió paciencia asique debería respetar el que no quiera mostrarse... ¡Ay! ¡No es justo! ¿Debo respetarlo si o sí? No quiero...
Ayer por la noche estuve con las chicas. En la cena no se hablaba de otra cosa que no fuese sobre el chico de las flores, su nota y si debía tener paciencia o no...
-A mi me parece taaaaaan romántico, que suerte tienes Sofía...- Dijo Tess mientras abrazaba su bolso como si de un cojín se tratase.
-¡Y tanto! A mi no me pasan esas cosas... Mi Jorge tiene el romanticismo de un vegetal.
-¿Tu Jorge? ¿El mismo Jorge que pasó del mundial por estar haciendo de enfermero mientras tú estabas mala y querías ver El Diario de Noa? Tienes razón, no sé ni porqué sigues con él.
-Jajajaja creo que Hache te acaba de quitar el habla Ana...¿Cómo la única que tiene novio de las cinco puede ser la que más se queja? Bueno Tess y Sof están abandonando el barco...
-Tranquila lo mío con Miguel tiene pinta de que va a estancarse, yo permaneceré mucho tiempo a bordo.
-¡Tú al menos sabes como es el tuyo! Yo no tengo nada a parte de flores y un folio donde mi nombre es cualquiera menos el real. Las que mejor os lo montáis sois tu y Hache.
-Error, ¡la que mejor se lo monta soy yo! Helena esta en modo stand by, respira porque se ha dado cuenta de que es necesario si quiere vivir, si fuese opcional se le olvidaría también jajajaja...
-Ea, ya estamos... Mi destino es meterme a monja, lo sabéis.
-Pues vas tarde ya, unos cuantos años... ¡Sof! ¿Le escribirás una carta?
-¿Yo?
-¡Eso! Escríbele otra, tiene que ser un poema... Si le sigues el rollo igual se da más prisa en decirte quién es.
-¿Un poema? ¿Yo? ¿Que hago me lo saco de la manga?
-Mariconadas las justas chavalas, lo atraparemos y fin.
-¡Beth lo que sea con tal de no escribir un poema! ¿Qué tienes en mente?
-Somos cinco, él solo uno... y por muy listo que sea no deja de ser un tio, ellos no son tan retorcidos. ¿Las deja los viernes? Pues le esperaremos un viernes.
-Tramposas... Le estáis quitando la magia.
-Yo no quiero participar, me da pena el chico... Se esfuerza mucho para que vayamos nosotras a quitarle la máscara.
-Participaréis, por mi... Por favor...
-Os necesitamos y lo sabéis, Sofía necesita algo de ventaja.
-Bueno... ¿Tú que dices Hache?
-Que no seré la única que se oponga, que remedio... Estoy dentro.
-La operación "el chico de las flores" comenzará en tres semanas, el tiempo justo para que él se confíe en que le está dando la paciencia que pide.
Sofía le vas a escribir una nota diciéndole que esperarás lo que haga falta por muchas ganas que tengas de conocerlo y que dejarás a un lado la curiosidad por él. Ese viernes te irás como siempre a la facultad, nosotras nos encargaremos del resto. Ana y yo no tenemos clase ese día estaremos pendientes, Tessa y Helena serán las que pasean por la calle como si tal cosa... Todo saldrá bien. Necesitaremos dos coches, uno enfrente de la casa de Sofía y otro dos casas por delante de la suya, los móviles los quiero con batería y el whatsapp más que disponible asique ese día nada de tonteos... Bien centradas que os quiero. ¿Tienes cámara de video?
-No sé como la CIA no te ha llamado ya para trabajar con ellos...
-Tengo cámara pero, ¿para qué?
-Para grabar al chico de las flores, ¿para qué si no? No importa lo bien que te lo describamos, cada una tiene un gusto distinto... Es mejor que valores tú. La cámara la tendré yo así podré grabarlo de frente cuando vaya a dejar las rosas.
-Elizabeth... eres brillante.
...
Asíque tenemos tres semanas diario, tres semanas para pensarme algo que no me quiero pensar. ¡Le pondré cara por fin! O no... Tengo que pensarmelo bien. ¿De todas las flores por qué siendo tan original escogió las rosas? ¡Se me olvidaba! Tengo que escribirle una nota...
¿Qué le puedo poner? La idea está clara, si; pero yo no se escribir cartas y dudo mucho que Hache me eche una mano... No hay otra opción, se la escribiré yo. A ver que tal queda, deséame suerte.
Es horrible pero cumple su función, Elizabeth dijo que tenía que ser directa asique así se quedará... ¿Debería haberla escrito a ordenador? Seguramente Hache se pondría hecha un basilisco diciéndome "eso, pon tu granito de arena y rómpele el encanto a la situación blablabla..." .
¡Diario ya solo tenemos que tener paciencia! La carta la dejaré este jueves por la noche en el buzón y luego... a esperar. Total, he esperado tres meses no creo que en tres semanas vaya a cambiar nada...¿no?
Mi pequeño rincón de la red. Donde la realidad y la ficción crean la simbiosis perfecta, bienvenido al imperfecto desorden mi de caótica mente. Dejando salir relatos del cajón desastre.
domingo, 12 de enero de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
El Chico De Las Flores. (Uno)
Día 'x' del mes 'y' del año 'z'
Flores, rosas. Otra vez.
Nunca le pillo la hora a la que las deja, no se si lo hace a plena luz del día o si se ayuda de la oscuridad de la noche para venir a dejarlas. Pero ahí están las rosas, otra vez.
Nunca hay carta, nunca hay nota, nunca hay tarjeta, ni siquiera unas simples iniciales. Él, supongo que es un "él", viene, deja las flores en el buzón y desaparece. Hasta el viernes siguiente.
Siempre me puede la curiosidad, siempre me pregunto quién puede ser la persona que invierte su tiempo y dinero en mí y no se molesta en dejar siquiera una pista de su identidad.
He pensado en escribirle una carta, en dejársela un jueves por la noche para que cuando vaya a dejar las flores la vea. Dudo que responda, si quisiera decir quién es supongo que ya habría lanzado alguna pista, por pequeña que fuese y, por desgracia para mi curiosidad, eso aún no ha sucedido.
... Un mes más tarde ...
Por fin viernes.
He fingido estar mala, hoy me tomo el día libre. Comienza la operación "el chico de las flores".
08.00 a.m
Me encuentro escondida tras la cortina de la sala que da con vistas hacia la calle, nadie ha pasado. No hay rosas, aún.
12.00 de medio día
Despejado. Mi curiosidad me impide levantarme a por un café, temo ausentarme el tiempo suficiente de que él pueda aparecer y se marche sin conocer su rostro.
03.00 p.m
Han pasado tres personas, ninguna se ha acercado al buzón. Quizás las deja por la tarde.
07.00 p.m
Se acaban las horas, empiezo a perder la esperanza y la paciencia. ¿Vendrá?
10.00 p.m
No va a venir, sigo aquí en la ventana. He tardado exactamente 0.29 s es coger algo de comer y beber, es imposible que le haya dado tiempo... ¿No? No puedo salir a comprobarlo por si me ve y no se acerca.
Medianoche
No ha venido, operación fallida. Fin de la transmisión.
No entiendo, como un gesto tan tonto se ha convertido en una costumbre totalmente necesaria para mi. Es el primer viernes desde hace tres meses que no están las flores.
Quizás era una broma pesada de algún amigo.
No entiendo, como un gesto tan tonto se ha convertido en una costumbre totalmente necesaria para mi. Es el primer viernes desde hace tres meses que no están las flores.
Quizás era una broma pesada de algún amigo.
Quizás esa persona se equivocaba de dirección.
Quizás le ha pasado algo y no ha podido dejarlas.
Quizás ya se ha cansado, después de todo... Han sido tres meses haciéndolo.
O quizás... Quizás leyó mi nota y se enojó. Al fin y al cabo no he obtenido respuesta, simplemente se la llevó.
¿Y ahora cómo daré con él? Que mierda... realmente esperaba conocerlo hoy y no sé, no se que hubiese pasado, somos desconocidos el uno para el otro. Le preguntaría por qué me regala flores y lo mismo no consigo una respuesta que me guste.
Me voy a dormir diario, he perdido todo un día con fantasear con cosas que se escapan a mi control y solo me sirven para llenar de pajaritos mi mente. A partir de mañana se acabó pensar en el chico de las flores. Finito.
...A la mañana siguiente...
Buenos días, es sábado. No he mirado el correo, quiero pero no lo haré.
He limpiado, he ordenado, he cocinado, he hecho todo lo que se me ha ocurrido para no salir a la calle para volver a llevarme otro chasco. El chico de las rosas ya no existe. Voy a ver una película, no se cual, pero voy a ver alguna que tenga buena crítica, si; eso haré. No necesito salir a la calle diario, aquí en mi cama estoy bien... Espera.
-Sophie, ¡voy hacerme vieja esperando en la puerta! Vamos abre de una vez.
+Ya voy, ya voy.
Esta bien, abriré la puerta... Pero no le dedicaré ni una mirada al buzón, prometido.
-Bonitas, ¿eh? Estaban en el buzón. ¿Un admirador secreto "ese"?
+¡Las flores! ¿Has visto a alguien dejándolas?
-No, ya estaban ahí cuando llegué, simplemente yo las he cogido.
+Joder, mierda.
-¿Me invitas a entrar o vas a seguir soltando tacos malhablada?
+Pasa... ¿Quieres café? Estaba apunto de servirme uno a mi.
-Si sabes prepararlo como me gustan...
+Leche del tiempo, dos cucharadas, corto de café y no quieres una taza... Después de ocho años conociéndonos y presenciando como vuelves locos a los camareros en las cafeterías creo que se prepararte un café "hache".
-Correcto, entonces tomaré un café. Dime de quién son esas flores, alguien nuevo y no me he enterado por lo que veo...
+No sé de quién son. Siempre las deja, ayer no fui a la facultad incluso, ¿te lo puedes creer? Todos los viernes viene a traerlas y para uno que me quedo ni se presenta.
-Seguro que es feo.
+Jajajaja, tú siempre adelantándote a los acontecimientos. ¿Qué te trae por aquí? Hacía tiempo que no venías... ¿Alguna novedad?
-Si, en tal que acabe los exámenes me voy de viaje. Salí con tiempo y quería ver a mi querída Sofía.
+¿De qué huyes esta vez?
-De mi, ¿de quién si no? Mis voces internas y yo estamos siempre de acuerdo en que nunca estamos de acuerdo, he pensado que si me las llevo de viaje quizás se distraigan y se callen un rato.
+Ya hablas igual que escribes.
-Escribo y hablo tal y como pienso, no puedes culparme por ello...
+No hablemos en presente, ¿cuánto llevas sin escribir maldita floja?
-El mismo tiempo que llevo sin inspiración.
+No será porque tu vida sea aburrida o no tengas imaginación... Tienes muchos borradores, escoge alguno, continúalo y publícalo.
-Paso.
+¿Una nueva historia? ¿Un viajecito por el pasado? Reescribe.
-No, no, no. Lo intenté, estaba en blanco y me lo propuse pero como puedes escribir sobre el amor cuando precisamente falta eso, no puedo escribir de un pasado de ficción, los lectores me matarían si cambio algo por el simple hecho de no recordarlo.
+¿No hay copia?
-Qué copia iba a ver para un relato de segunda.
+Era bueno, fue el primero que empezó todo esto.
-Era bueno porque era malo.
+Tú y tus tragedias.
-El mundo quiere algo que leer para que le ayude a olvidar los fallos que comete en su día a día, la tragedia vende incluso más que el amor.
+Lo dicho, hablas igual que escribes Hache.
-Para sentir tanta curiosidad por tu admirador el rarito aún no has leído la nota que te ha dejado entre las flores.
+¡¿Hay una nota?!.- Hache señaló un sobre entre las flores y me acerqué a toda prisa a recogerlo, estaba contenta. Tenía mis flores y había conseguido una nota, fuera lo que fuese que estuviese escrito ya era todo un logro.
-Lee en voz alta, lo mismo esto me sirve como inspiración.
+Está hecha a ordenador.
-Entonces es que su letra y su ortografía dejan mucho que desear al igual que su romanticismo, de toda la vida las cartas se han escrito a mano.
+Calla, voy a leer... Mierda, es como tú o peor escribiendo.
-Jajaja, ¿por qué lo dices?
+Ha escrito en... en... ¡Joder! Lo mío nunca fue la lengua...
-Verso, estúpida. Trae anda, seguramente te habrá dedicado metáforas para que veas lo culto y pomposamente romántico que es.
+Suena más a una de tus novelas rosas que a mi tipo de hombre, traduce anda.
- "Ante todo mi más sincera disculpa,
¿pero que ladrón comete su fechoría ante la policía?
Era cuestión de tiempo que la cajas abrieras, Pandora mía,
mas servidor no actúa bien bajo esos hermosos focos verdes.
No me odies por querer el anonimato
y regálame tu paciencia por cada pétalo.
Hasta más ver querida Psique."
+¿Psique? ¿Pandora? Que rollazo.
-Idiota es bonito, en resumidas cuentas te está diciendo que no vas a saber quién es hasta que no le de la real gana y que si ayer no te dejó las flores es porque sabía que no habías ido a clase.
+¿Bonito, hache? Es un friki que me escribe un poema y me habla de cuentos. Tenías razón, seguro que es feo.
-Feo o no te acaba de comparar con la amada de Cupido a la cual le pudo la curiosidad y se quedó sin nada, el chico es romántico y se ve que es culto. La mayoría de los tíos que conoces solo saben de fútbol, este es distinto y no estás dispuesta a bajarte del burro.
+Me preocupa que sepas quién es Psique, jajaja.
-A mi me preocupa que no sepas apreciar lo que hay entre manos, ¿qué vas hacer?
+¿Ahora ves esto con buenos ojos?
-Te está dejando poco a poco ver cualidades suyas... Es detallista, constante, romántico, misterioso y sobre todo sabe de mitología griega. No pinta mal la cosa.
+Me va más la realidad.
-La realidad es que estás soltera, sin un solo pretendiente que valga la pena tener en consideración y tienes un muchacho convirtiendo todo esto en un juego. Síguele el rollo, si no te gusta siempre puedes cambiar de dirección.
+Eres todo un amor por las mañanas... Podríamos hacerle una encerrona.
-¿Nosotras? No, yo estoy fuera de esto Sof. Esta es tu historia, no la mía.
+¿No tendrá Helena un papel en esto? ¿Por qué?
-Porque llega tarde a la facultad, tiene un metro que coger. Gracias por el café Ese, ten paciencia.
+Lo intentaré y tú, la próxima vez me pillarás con la cabeza bien amueblada. No creas que no me doy cuenta de como evitas las preguntas, tengo derecho a saber que pasa en tu vida.
-Mi vida está bien, te cojo un donut Pandora. Hasta más ver... Jajaja
+¡Te odio!.
Perdona la espera diario, tengo grandes noticias que contarte.
[...]
Quizás le ha pasado algo y no ha podido dejarlas.
Quizás ya se ha cansado, después de todo... Han sido tres meses haciéndolo.
O quizás... Quizás leyó mi nota y se enojó. Al fin y al cabo no he obtenido respuesta, simplemente se la llevó.
¿Y ahora cómo daré con él? Que mierda... realmente esperaba conocerlo hoy y no sé, no se que hubiese pasado, somos desconocidos el uno para el otro. Le preguntaría por qué me regala flores y lo mismo no consigo una respuesta que me guste.
Me voy a dormir diario, he perdido todo un día con fantasear con cosas que se escapan a mi control y solo me sirven para llenar de pajaritos mi mente. A partir de mañana se acabó pensar en el chico de las flores. Finito.
...A la mañana siguiente...
Buenos días, es sábado. No he mirado el correo, quiero pero no lo haré.
He limpiado, he ordenado, he cocinado, he hecho todo lo que se me ha ocurrido para no salir a la calle para volver a llevarme otro chasco. El chico de las rosas ya no existe. Voy a ver una película, no se cual, pero voy a ver alguna que tenga buena crítica, si; eso haré. No necesito salir a la calle diario, aquí en mi cama estoy bien... Espera.
-Sophie, ¡voy hacerme vieja esperando en la puerta! Vamos abre de una vez.
+Ya voy, ya voy.
Esta bien, abriré la puerta... Pero no le dedicaré ni una mirada al buzón, prometido.
-Bonitas, ¿eh? Estaban en el buzón. ¿Un admirador secreto "ese"?
+¡Las flores! ¿Has visto a alguien dejándolas?
-No, ya estaban ahí cuando llegué, simplemente yo las he cogido.
+Joder, mierda.
-¿Me invitas a entrar o vas a seguir soltando tacos malhablada?
+Pasa... ¿Quieres café? Estaba apunto de servirme uno a mi.
-Si sabes prepararlo como me gustan...
+Leche del tiempo, dos cucharadas, corto de café y no quieres una taza... Después de ocho años conociéndonos y presenciando como vuelves locos a los camareros en las cafeterías creo que se prepararte un café "hache".
-Correcto, entonces tomaré un café. Dime de quién son esas flores, alguien nuevo y no me he enterado por lo que veo...
+No sé de quién son. Siempre las deja, ayer no fui a la facultad incluso, ¿te lo puedes creer? Todos los viernes viene a traerlas y para uno que me quedo ni se presenta.
-Seguro que es feo.
+Jajajaja, tú siempre adelantándote a los acontecimientos. ¿Qué te trae por aquí? Hacía tiempo que no venías... ¿Alguna novedad?
-Si, en tal que acabe los exámenes me voy de viaje. Salí con tiempo y quería ver a mi querída Sofía.
+¿De qué huyes esta vez?
-De mi, ¿de quién si no? Mis voces internas y yo estamos siempre de acuerdo en que nunca estamos de acuerdo, he pensado que si me las llevo de viaje quizás se distraigan y se callen un rato.
+Ya hablas igual que escribes.
-Escribo y hablo tal y como pienso, no puedes culparme por ello...
+No hablemos en presente, ¿cuánto llevas sin escribir maldita floja?
-El mismo tiempo que llevo sin inspiración.
+No será porque tu vida sea aburrida o no tengas imaginación... Tienes muchos borradores, escoge alguno, continúalo y publícalo.
-Paso.
+¿Una nueva historia? ¿Un viajecito por el pasado? Reescribe.
-No, no, no. Lo intenté, estaba en blanco y me lo propuse pero como puedes escribir sobre el amor cuando precisamente falta eso, no puedo escribir de un pasado de ficción, los lectores me matarían si cambio algo por el simple hecho de no recordarlo.
+¿No hay copia?
-Qué copia iba a ver para un relato de segunda.
+Era bueno, fue el primero que empezó todo esto.
-Era bueno porque era malo.
+Tú y tus tragedias.
-El mundo quiere algo que leer para que le ayude a olvidar los fallos que comete en su día a día, la tragedia vende incluso más que el amor.
+Lo dicho, hablas igual que escribes Hache.
-Para sentir tanta curiosidad por tu admirador el rarito aún no has leído la nota que te ha dejado entre las flores.
+¡¿Hay una nota?!.- Hache señaló un sobre entre las flores y me acerqué a toda prisa a recogerlo, estaba contenta. Tenía mis flores y había conseguido una nota, fuera lo que fuese que estuviese escrito ya era todo un logro.
-Lee en voz alta, lo mismo esto me sirve como inspiración.
+Está hecha a ordenador.
-Entonces es que su letra y su ortografía dejan mucho que desear al igual que su romanticismo, de toda la vida las cartas se han escrito a mano.
+Calla, voy a leer... Mierda, es como tú o peor escribiendo.
-Jajaja, ¿por qué lo dices?
+Ha escrito en... en... ¡Joder! Lo mío nunca fue la lengua...
-Verso, estúpida. Trae anda, seguramente te habrá dedicado metáforas para que veas lo culto y pomposamente romántico que es.
+Suena más a una de tus novelas rosas que a mi tipo de hombre, traduce anda.
- "Ante todo mi más sincera disculpa,
¿pero que ladrón comete su fechoría ante la policía?
Era cuestión de tiempo que la cajas abrieras, Pandora mía,
mas servidor no actúa bien bajo esos hermosos focos verdes.
No me odies por querer el anonimato
y regálame tu paciencia por cada pétalo.
Hasta más ver querida Psique."
+¿Psique? ¿Pandora? Que rollazo.
-Idiota es bonito, en resumidas cuentas te está diciendo que no vas a saber quién es hasta que no le de la real gana y que si ayer no te dejó las flores es porque sabía que no habías ido a clase.
+¿Bonito, hache? Es un friki que me escribe un poema y me habla de cuentos. Tenías razón, seguro que es feo.
-Feo o no te acaba de comparar con la amada de Cupido a la cual le pudo la curiosidad y se quedó sin nada, el chico es romántico y se ve que es culto. La mayoría de los tíos que conoces solo saben de fútbol, este es distinto y no estás dispuesta a bajarte del burro.
+Me preocupa que sepas quién es Psique, jajaja.
-A mi me preocupa que no sepas apreciar lo que hay entre manos, ¿qué vas hacer?
+¿Ahora ves esto con buenos ojos?
-Te está dejando poco a poco ver cualidades suyas... Es detallista, constante, romántico, misterioso y sobre todo sabe de mitología griega. No pinta mal la cosa.
+Me va más la realidad.
-La realidad es que estás soltera, sin un solo pretendiente que valga la pena tener en consideración y tienes un muchacho convirtiendo todo esto en un juego. Síguele el rollo, si no te gusta siempre puedes cambiar de dirección.
+Eres todo un amor por las mañanas... Podríamos hacerle una encerrona.
-¿Nosotras? No, yo estoy fuera de esto Sof. Esta es tu historia, no la mía.
+¿No tendrá Helena un papel en esto? ¿Por qué?
-Porque llega tarde a la facultad, tiene un metro que coger. Gracias por el café Ese, ten paciencia.
+Lo intentaré y tú, la próxima vez me pillarás con la cabeza bien amueblada. No creas que no me doy cuenta de como evitas las preguntas, tengo derecho a saber que pasa en tu vida.
-Mi vida está bien, te cojo un donut Pandora. Hasta más ver... Jajaja
+¡Te odio!.
Perdona la espera diario, tengo grandes noticias que contarte.
[...]
domingo, 5 de enero de 2014
Carta a SSMM los Reyes Magos.
Más vale tarde que nunca... Espero que SSMM los Reyes Magos lean a tiempo esta carta.
Queridos Reyes Mayos,
No he sido la persona del año, lo admito; soy consciente de que mis ganas de estudiar se han largado junto con muchas de las pocas virtudes que tenía, sí; también lo sé, pero a pesar de todo eso he conseguido he salir del charco en el que me he estaba ahogando, he levantado la cabeza y he hecho frente a todo aquello que me dañaba, creo (corregidme si me equivoco) que he madurado, que he mejorado en casi todos los aspectos que llevaba arrastrando por el suelo.
Voy resumiendo con mi autoreflexión. El caso: que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que he tenido muchos patinazos, pero no tantos como el año anterior, ¿eh? Little by little... Lo que intento deciros es que podríais hacer la vista gorda y dejar el carbón en el cajón, ahí está mejor.
Bueno pues lo que os iba diciendo, queridos Reyes Magos... Tomad nota.
No quiero ropa, dinero, videojuegos, libros, películas, cuadros, entradas para cualquier obra de teatro o musical o exposición... Vamos que os olvidéis de lo que suelo pedir.
Quiero un afín. Lo que leéis, un afín. Me da igual si es hombre o mujer, hombre puestos a elegir... Me llevo mejor con el género masculino, es algo obvio pero me es indiferente el sexo de mi regalo.
Mi afín debe llevar incorporado las siguientes cosas:
-Debe ser cinéfilo.
-Carnavalero.
-Adicto a la lectura.
-Tiene que gustarle el arte, como si le va el cubismo que me da igual.
-Su plan perfecto debe ser el de tumbarse a ver las estrellas conmigo.
-Que sepa cocinar.
-Fan de los musicales y el teatro en sí.
-Recitará a Miguel Hernandez de memoria.
-Disponibilidad inmediata siempre que haya exposiciones.
-IMPORTANTE: tiene que estar dispuesto hacer escapadas de fin de semana.
-Tiene que tener sentido del humor.
-Sentido del ridículo igual a cero.
-IMPRESCINDIBLE: debe improvisar cuentos a la hora de dormir.
-Tiene que saber bailar, así de paso me enseña.
-Ser sincero.
Creo que eso es todo SSMM, puede que me haya pasado un pelín con la lista y sea difícil de encontrar en tan poco tiempo pero por algo lleváis la etiqueta de magos. Prometo ser paciente y esperarle 360 días, vosotros decidís cuando me lo regaláis.
Un saludo y espero con ilusión mi regalo.
Queridos Reyes Mayos,
No he sido la persona del año, lo admito; soy consciente de que mis ganas de estudiar se han largado junto con muchas de las pocas virtudes que tenía, sí; también lo sé, pero a pesar de todo eso he conseguido he salir del charco en el que me he estaba ahogando, he levantado la cabeza y he hecho frente a todo aquello que me dañaba, creo (corregidme si me equivoco) que he madurado, que he mejorado en casi todos los aspectos que llevaba arrastrando por el suelo.
Voy resumiendo con mi autoreflexión. El caso: que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii que he tenido muchos patinazos, pero no tantos como el año anterior, ¿eh? Little by little... Lo que intento deciros es que podríais hacer la vista gorda y dejar el carbón en el cajón, ahí está mejor.
Bueno pues lo que os iba diciendo, queridos Reyes Magos... Tomad nota.
No quiero ropa, dinero, videojuegos, libros, películas, cuadros, entradas para cualquier obra de teatro o musical o exposición... Vamos que os olvidéis de lo que suelo pedir.
Quiero un afín. Lo que leéis, un afín. Me da igual si es hombre o mujer, hombre puestos a elegir... Me llevo mejor con el género masculino, es algo obvio pero me es indiferente el sexo de mi regalo.
Mi afín debe llevar incorporado las siguientes cosas:
-Debe ser cinéfilo.
-Carnavalero.
-Adicto a la lectura.
-Tiene que gustarle el arte, como si le va el cubismo que me da igual.
-Su plan perfecto debe ser el de tumbarse a ver las estrellas conmigo.
-Que sepa cocinar.
-Fan de los musicales y el teatro en sí.
-Recitará a Miguel Hernandez de memoria.
-Disponibilidad inmediata siempre que haya exposiciones.
-IMPORTANTE: tiene que estar dispuesto hacer escapadas de fin de semana.
-Tiene que tener sentido del humor.
-Sentido del ridículo igual a cero.
-IMPRESCINDIBLE: debe improvisar cuentos a la hora de dormir.
-Tiene que saber bailar, así de paso me enseña.
-Ser sincero.
Creo que eso es todo SSMM, puede que me haya pasado un pelín con la lista y sea difícil de encontrar en tan poco tiempo pero por algo lleváis la etiqueta de magos. Prometo ser paciente y esperarle 360 días, vosotros decidís cuando me lo regaláis.
Un saludo y espero con ilusión mi regalo.
martes, 31 de diciembre de 2013
picabú
Mi dispiace tanto... Lo sé, tengo esto abandonado y no porque no quiera escribir, de hecho después de tantos días lo necesito, ¿pero de qué? Ni siquiera se qué masa hornear primero para publicarla.
Estoy hecha un auténtico lío. Bueno los veteranos que leyeron (y recuerden) la entrada que escribí hace un año por estas fechas (si, la cual borre... tengo que dejar de hacer eso, lo sé) y aquellos que me conozcan lo suficiente fuera de la pantalla sabrán que detesto acabar el año. De hecho, llegadas estas fechas saco a la neurótica e histérica que llevo dentro... ¿Por qué? Bueno mi cabeza parece que le da a un botón que dice "pulsa aquí para revivir todos los errores del año".
Veréis, normalmente ese botón suele pulsarse poco. Si, soy de las que analizan todo una y otra y otra y otra vez, poco más que parece que tengo un 'toc' (culpable) pero para las cosas que he hecho he aprendido que: si un problema tiene solución , ¿para qué preocuparse? Y si no la tiene, ¿para qué preocuparse?
He vivido más de un año ya con ese pensamiento y me asusta que llegue mañana y el botón se pulse y compruebe que no ha valido para nada. Porque, seguramente, posiblemente, creo, que no ha servido absolutamente para nada. SHIT !
Asíque aquí estoy, desvariando sobre frases dichas por un muerto, un botón imaginario que mañana las voces de mi cabeza pulsarán para que desee atragantarme con una uva mientras despido mi peculiar 2013. Si, cada día me planteo más que pueda tener un 'toc'.
Sabéis siempre he sido una indecisa crónica, vamos la indecisión venía a modo de pan bajo el brazo el día que nací y conforme pasa el tiempo todo lo que creo que está decidido se esfuma o el campo que creo que tengo cubierto, metafóricamente hablando, acaba ardiendo. ¿Ejemplo?
No hay, bueno sí pero son muchos, y son exactamente las 03:41 de la mañana. ¿Qué hago aquí a estas horas? Bueno como he dicho antes no sabía qué escribir primero y finalmente, hace diez minutos, se me ocurrió garabatear el blog con esta entrada.
Ay... Realmente estoy histérica porque el año se acaba, llevo todo el día ausente, asimilando que mañana reviviré todo lo malo de este año. ¿Por qué solo lo malo? Porque con lo bueno no se aprende, porque soy muy autocrítica y porque mi mente es así de guay. Ea.
¡Miremos el lado bueno! Mañana publicaré mi primer brindis en el blog (es el primero, ¿no? juraría que no he borrado ninguna entrada así).
Me hace ilusión y todo eh, es el primero que voy a publicar en este blog.
Siendo sincera diré que preferiría escribir de otra cosa pero... ya os entretendré con problemas el año que viene. Si queréis seguir aquí, claro.
Estoy hecha un auténtico lío. Bueno los veteranos que leyeron (y recuerden) la entrada que escribí hace un año por estas fechas (si, la cual borre... tengo que dejar de hacer eso, lo sé) y aquellos que me conozcan lo suficiente fuera de la pantalla sabrán que detesto acabar el año. De hecho, llegadas estas fechas saco a la neurótica e histérica que llevo dentro... ¿Por qué? Bueno mi cabeza parece que le da a un botón que dice "pulsa aquí para revivir todos los errores del año".
Veréis, normalmente ese botón suele pulsarse poco. Si, soy de las que analizan todo una y otra y otra y otra vez, poco más que parece que tengo un 'toc' (culpable) pero para las cosas que he hecho he aprendido que: si un problema tiene solución , ¿para qué preocuparse? Y si no la tiene, ¿para qué preocuparse?
He vivido más de un año ya con ese pensamiento y me asusta que llegue mañana y el botón se pulse y compruebe que no ha valido para nada. Porque, seguramente, posiblemente, creo, que no ha servido absolutamente para nada. SHIT !
Asíque aquí estoy, desvariando sobre frases dichas por un muerto, un botón imaginario que mañana las voces de mi cabeza pulsarán para que desee atragantarme con una uva mientras despido mi peculiar 2013. Si, cada día me planteo más que pueda tener un 'toc'.
Sabéis siempre he sido una indecisa crónica, vamos la indecisión venía a modo de pan bajo el brazo el día que nací y conforme pasa el tiempo todo lo que creo que está decidido se esfuma o el campo que creo que tengo cubierto, metafóricamente hablando, acaba ardiendo. ¿Ejemplo?
No hay, bueno sí pero son muchos, y son exactamente las 03:41 de la mañana. ¿Qué hago aquí a estas horas? Bueno como he dicho antes no sabía qué escribir primero y finalmente, hace diez minutos, se me ocurrió garabatear el blog con esta entrada.
Ay... Realmente estoy histérica porque el año se acaba, llevo todo el día ausente, asimilando que mañana reviviré todo lo malo de este año. ¿Por qué solo lo malo? Porque con lo bueno no se aprende, porque soy muy autocrítica y porque mi mente es así de guay. Ea.
¡Miremos el lado bueno! Mañana publicaré mi primer brindis en el blog (es el primero, ¿no? juraría que no he borrado ninguna entrada así).
Me hace ilusión y todo eh, es el primero que voy a publicar en este blog.
Siendo sincera diré que preferiría escribir de otra cosa pero... ya os entretendré con problemas el año que viene. Si queréis seguir aquí, claro.
martes, 10 de diciembre de 2013
Buongiorno a tutti!
Debería llevar tres horas en la biblioteca y aquí estoy, escribiendo con una mano mientras con la otra sostengo el café, deberíais verme en estos momentos, estoy horriblemente cómica.
Bueno pequeños, muchos ya me habéis preguntado por correo si tenía pensado hacer público el otro blog, contesto por aquí y ahorro hacer un copia y pega barato...
No, no lo voy hacer público. Pienso seguir manteniéndolo cerrado a cal y canto, perdonad.
¿Qué pensáis que hay en él? Simple curiosidad.
Me encanta que leáis este, que comentéis, sea para bien o para mal, pero el otro es mío... sólo para mi. Allí la dosis de realidad desestabiliza el equilibrio y a día de hoy no tengo interés en que mis trapos sucios salgan a la luz, ¿quien de vosotros querría eso?
Cuando abrí este rinconcito en internet no esperaba que algún día iba a tener lectores, seguidores, comentarios, visitas... no esperaba nada que no fuese escribir. Me alegra llevarme esta sorpresa, de verdad que si; pero todos necesitamos nuestro espacio.
Abrí el otro con esa esperanza, no esperaba que fuese a interesar tanto lo que escribo asíque en verano cuando empecé a ver allí comentarios... Bueno esa parte de la historia ya la sabéis, eché el cierre.
Espero que lo comprendáis pero allí creedme que escribo menos, bastante menos, que aquí jajaja os estresaría y os aburriría con mi "fascinante" vida cotidiana.
Pasemos al siguiente punto del día...
Agradecería que no intentárais dar con mi verdadera identidad, de verdad.
Llegamos a un trato hace mucho si mal no recuerdo, yo permitía los comentarios anónimos y vosotros respetábais mi anonimato.
¿Queréis quitarle la gracia a esto? ¿Por qué? ¿Tanta curiosidad vale la pena?
Muchos adivinasteis como hacerlo, tampoco tiene mucha historia el cómo disteis conmigo la verdad pero ¿y luego qué?
No es una regañina solo os pregunto si realmente vale la pena levantarme mis cartas y saber quien soy...
Algunos de vosotros ya me tenéis en otros sitios y no me molesta pero, ¿os interesa realmente mi día a día?
Mi vida es tan cotidiana y aburrida como la de la mayoría de las personas, en el mundo real no escribo lo que me pasa.
Es aquí donde me evado de ella y donde escribo, esto es lo que os gusta leer, no lo aburrida que son mis clases o las canciones que escucho o con cual de mis amigos me voy de cervezas jajaja
Lo sé, es útil. Por allí podéis enteraros de cuando escribo... en eso lleváis razón, pero eso se soluciona visitando la web una vez a la semana o al mes. Si total no pongo secretos de Estado.
¿Queréis saber de mi? Preguntad, lo que sea, hacedlo jajaja siempre os respondo a todo lo que preguntáis o comentáis, ¿no?
Besitos y mucho ánimo para acabar la semana de una pieza!
Bueno pequeños, muchos ya me habéis preguntado por correo si tenía pensado hacer público el otro blog, contesto por aquí y ahorro hacer un copia y pega barato...
No, no lo voy hacer público. Pienso seguir manteniéndolo cerrado a cal y canto, perdonad.
¿Qué pensáis que hay en él? Simple curiosidad.
Me encanta que leáis este, que comentéis, sea para bien o para mal, pero el otro es mío... sólo para mi. Allí la dosis de realidad desestabiliza el equilibrio y a día de hoy no tengo interés en que mis trapos sucios salgan a la luz, ¿quien de vosotros querría eso?
Cuando abrí este rinconcito en internet no esperaba que algún día iba a tener lectores, seguidores, comentarios, visitas... no esperaba nada que no fuese escribir. Me alegra llevarme esta sorpresa, de verdad que si; pero todos necesitamos nuestro espacio.
Abrí el otro con esa esperanza, no esperaba que fuese a interesar tanto lo que escribo asíque en verano cuando empecé a ver allí comentarios... Bueno esa parte de la historia ya la sabéis, eché el cierre.
Espero que lo comprendáis pero allí creedme que escribo menos, bastante menos, que aquí jajaja os estresaría y os aburriría con mi "fascinante" vida cotidiana.
Pasemos al siguiente punto del día...
Agradecería que no intentárais dar con mi verdadera identidad, de verdad.
Llegamos a un trato hace mucho si mal no recuerdo, yo permitía los comentarios anónimos y vosotros respetábais mi anonimato.
¿Queréis quitarle la gracia a esto? ¿Por qué? ¿Tanta curiosidad vale la pena?
Muchos adivinasteis como hacerlo, tampoco tiene mucha historia el cómo disteis conmigo la verdad pero ¿y luego qué?
No es una regañina solo os pregunto si realmente vale la pena levantarme mis cartas y saber quien soy...
Algunos de vosotros ya me tenéis en otros sitios y no me molesta pero, ¿os interesa realmente mi día a día?
Mi vida es tan cotidiana y aburrida como la de la mayoría de las personas, en el mundo real no escribo lo que me pasa.
Es aquí donde me evado de ella y donde escribo, esto es lo que os gusta leer, no lo aburrida que son mis clases o las canciones que escucho o con cual de mis amigos me voy de cervezas jajaja
Lo sé, es útil. Por allí podéis enteraros de cuando escribo... en eso lleváis razón, pero eso se soluciona visitando la web una vez a la semana o al mes. Si total no pongo secretos de Estado.
¿Queréis saber de mi? Preguntad, lo que sea, hacedlo jajaja siempre os respondo a todo lo que preguntáis o comentáis, ¿no?
Besitos y mucho ánimo para acabar la semana de una pieza!
domingo, 1 de diciembre de 2013
Fly.
¡Hola mis chiquitines! Bueno lo primero es que "BeyCe" se seguirá escribiendo, paciencia.
Lo segundo... ¿cuántos de vosotros habéis utilizado una tirita sentimental? Venga, confesad...
Es horrible utilizar a alguien, sí; ¿pero acaso no es horrible quedarnos con ese dolor comiéndonos por dentro?
Conoces a alguien, compartes buenos momentos, compartes bromas, caricias, alegrías, aprecio, cariño... Inviertes parte de tu tiempo y de lo poco que te queda de humanidad en esa persona, a cambio; él hace de caja. Encierras en ese tiempo todo el miedo y el daño que tienes, te recuperas, como si de un animal herido se tratase hasta que coges fuerzas. Puedes volar, otra vez.
Siempre, claro está, debéis ser claros, tirando a trasparente si es preciso, pero debéis hacerlo.
Obviamente queda prohibido hacerle daño a esa persona, un torturado no tiene que convertirse en torturador bajo ningún concepto, sed felices. Buenos.
¿Os recuperáis? Bien, o no, aquí llega la parte difícil. ¿Qué hacéis? ¿Qué os dicta el corazón?
El mío dictó huir al bosque, volar por separado, nada nuevo que no sepáis ya de mi, soy así... Pero, y sí.
¿Y si os gusta vuestro doctor? ¿Y si le cogéis cariño a la caja?
Eso es lo mejor que os puede pasar, creedme. Aunque no es amor, es "te debo una".
¿Que si estoy segura? Completamente, al menos basándome en mis experiencias. Podrá ser amor, quizás, pero nada comparado con lo que hayáis vivido antes de eso, seguro.
Estamos listos para abandonar el nido y aún así, a veces, queremos quedarnos. Sed felices con esa persona, no estar solos, no hacer daño.
Yo quise quedarme, lo deseaba, pero no puedes dar un 50% a quien te da todo cuanto tiene y cuanto es.
Esa persona merece ser feliz con alguien que no necesite rehabilitación, o aunque esté rehabilitada, desde luego mejor que conmigo no esté.
Nada pequeños, esta entrada no espero que sea comentada o por lo menos no espero buena crítica. Simplemente necesitaba escribir esto.
Un beso enorme y disfrutad del primer domingo de diciembre.
Lo segundo... ¿cuántos de vosotros habéis utilizado una tirita sentimental? Venga, confesad...
Es horrible utilizar a alguien, sí; ¿pero acaso no es horrible quedarnos con ese dolor comiéndonos por dentro?
Conoces a alguien, compartes buenos momentos, compartes bromas, caricias, alegrías, aprecio, cariño... Inviertes parte de tu tiempo y de lo poco que te queda de humanidad en esa persona, a cambio; él hace de caja. Encierras en ese tiempo todo el miedo y el daño que tienes, te recuperas, como si de un animal herido se tratase hasta que coges fuerzas. Puedes volar, otra vez.
Siempre, claro está, debéis ser claros, tirando a trasparente si es preciso, pero debéis hacerlo.
Obviamente queda prohibido hacerle daño a esa persona, un torturado no tiene que convertirse en torturador bajo ningún concepto, sed felices. Buenos.
¿Os recuperáis? Bien, o no, aquí llega la parte difícil. ¿Qué hacéis? ¿Qué os dicta el corazón?
El mío dictó huir al bosque, volar por separado, nada nuevo que no sepáis ya de mi, soy así... Pero, y sí.
¿Y si os gusta vuestro doctor? ¿Y si le cogéis cariño a la caja?
Eso es lo mejor que os puede pasar, creedme. Aunque no es amor, es "te debo una".
¿Que si estoy segura? Completamente, al menos basándome en mis experiencias. Podrá ser amor, quizás, pero nada comparado con lo que hayáis vivido antes de eso, seguro.
Estamos listos para abandonar el nido y aún así, a veces, queremos quedarnos. Sed felices con esa persona, no estar solos, no hacer daño.
Yo quise quedarme, lo deseaba, pero no puedes dar un 50% a quien te da todo cuanto tiene y cuanto es.
Esa persona merece ser feliz con alguien que no necesite rehabilitación, o aunque esté rehabilitada, desde luego mejor que conmigo no esté.
Nada pequeños, esta entrada no espero que sea comentada o por lo menos no espero buena crítica. Simplemente necesitaba escribir esto.
Un beso enorme y disfrutad del primer domingo de diciembre.
lunes, 18 de noviembre de 2013
BeyCe
¿Os he contado como Bonnie conoció a su Clyde?
Ella nunca habla ya de él porque todos sus recuerdos los mantiene ocultos en un baúl, pero hoy hará una excepción.
Parece que fue hace unos segundos, como si acabase de volver de estar con él y, sin embargo, hace ya nueve años... Casi nada.
Bueno Bonnie por aquel entonces no era como es ahora, quiero pensarlo al menos, su mundo se limitaba únicamente a los libros, a sus películas y poco le importaba el resto.
(En ese aspecto sigue siendo la misma, gracias a Dios).
Se sentía sola, sí, como cualquier otro ser humano adolescente incomprendido. Tenía amigos obviamente, pero desde luego esos amigos dejaban mucho que desear, no eran como ella y por supuesto ella no quería ser ni de lejos como ellos.
Y bueno, caprichos del destino que un día se encontrara con el tío más egocéntrico, narcisista, pomposo, capullo y sorprendente que jamás haya conocido (y que jamás cree que conocerá).
A Clyde lo conocía de oídas simplemente, igual que el a ella, de hecho no tenía buena imagen de él y no estaba interesada lo más mínimo en conocerlo pero así es el destino.
En fin, una cosa llegó a la otra, y fueron presentados... Aunque eso no cuenta en cómo se conocieron, nadie lo tuvo en cuenta.
La historia comienza en Enero, una tarde de domingo.
Bonnie salía... ¿De dónde salía? Vete a saber, es un detalle sin importancia en nuestra historia. El caso es que volvía a casa cuando se lo encontró.
Era el típico chico 3G : guapo, grosero y gilipollas, bueno típico típico no, Clyde nunca ha sido típico. No hay palabra apropiada para describirlo, asíque durante mucho tiempo le llamó iceberg (por eso de que nunca llegas a verlo por completo), me desvío.
Volvamos a la historia. Bonnie se lo encontró y aunque se cambió rápidamente de acera para evitar un saludo incómodo él optó por cambiarse también...
-Si no querías saludarme hubiese sido más cortés por tu parte agachar la cabeza al pasar o simplemente fingir que miras a otro lado, ahora me siento ofendido y quiero una disculpa.
-Pues siento que hayas cruzado la calle en vano, no es tu día de suerte.
-Asíque no me equivocaba, te conozco.
-¿No estabas seguro y has montado el drama?
-Tenía una corazonada. Se hará de noche en breves, hace frío y estás sola, ¿cuál es tu escusa para estar en la calle?
-¿Mi qué? ¿Y tú? Yo iba para casa hasta que te has cruzado por en medio.
-Iba... No es cosa tuya. Ahora vamos al parque.
-Vale, adiós.
-Eres chica, deberías saber captar sutilezas, ¿estás averiada o simplemente eres así de tonta?
-Pero serás estúpido...Se perfectamente captar sutilezas, simplemente pensaba en que el "vamos" no me englobaba. Gilipollas.
-¿Acaso hay alguien más aquí? Comotellames, vamos, o sea, tú y yo, al parque. Ven y prometo acompañarte luego a casa.
-Se me hará tarde.
-He prometido acompañarte. La palabra es algo muy importante, sólo se da cuando se va a cumplir lo dicho, tú eres mujer pero tienes palabra también , ¿no? Piensa en ello y de paso practica eso de poner escusas. Esa no sonaba convincente.
Así era Clyde, decía lo que pensaba y pensaba lo que decía.
Y con esto, ahora si que empieza su historia.
[PARA LOS QUE ESTÉN LEYENDO ESTO: No se si a estas alturas os lo habréis preguntado ya, supongo que los que hayan tenido la suerte, o la desgracia, de leer mis primeras entradas ya habrán adivinado que, como todas mis historias dignas de publicar, no tiene un final feliz.
No he destripado nada, pero no quiero quejas del final porque yo no lo decidí, tan solo soy el mensajero.
No estorbo más, espero que disfrutéis de la lectura.]
Hacía frío. Las farolas ya se estaban encendiendo y no había nadie salvo nuestros protagonistas en el parque.
Bonnie se veía tan pequeña a su lado... Clyde era alto, más que la mayoría de chicos de su edad.
¿No os he descrito a Clyde?
Él era... diferente. Físicamente hablando, Clyde era un chico de, por aquel entonces, un metro setenta y cinco (aproximadamente), con unos enormes ojos de un color... habéis estado alguna vez en la playa, ¿no? ¿El color de la arena? Pues así, un marrón amarillento que le hacía contraste a su pelo castaño que siempre llevaba corto y peinado con una cresta al lado. A simple vista era un chico corriente, del montón de los guapos simplemente.
Una de sus muchas peculiaridades, y de sus pocas físicas, es que tenía bastantes cicatrices en la cara. Creedme, no le quedaban mal. Tenía una pequeña justo donde empezaba su nariz, nariz chata por cierto, dos justo por encima de la ceja izquierda, esas tenías que tenerlo muy cerca en un cara a cara para apreciarlas y... y la historia no va de cúantas, cómo y dónde están las cicatrices de Clyde. Perdón.
El parque, si.
-¿Tienes frío? Con lo enana y canija que eres debes tenerlo, ¿no? En Sevilla no suele hacer frío en invierno, en mi zona si hace frío, es horrible a veces. Si te pones mala la próxima vez que nos crucemos preferirás ponerte directamente en la carrretera y el pobre conductor que te pille no tiene la culpa. Ponte esto.
-¿No podrías simplemente ofrecerme tu abrigo y yasta? ¿Tienes que ser así?
-¿Así cómo? Cancelo mis planes, te doy mi chaqueta, me he ofrecido amablemente a acompañarte luego a casa... Yo habría aceptado, dicho un gracias y que menos que una disculpa, dos. Sigo queriendo la de antes.
-Ogggg... Eres... Eres...
-¿Es tu manera de expresar tu enfado o es que te pongo nerviosa y no sabes ya lo que quieres decir? Deberías pararte a pensar unos segundos cada cosa que quieres decir, así no te quedaría en blanco. Eso es muy útil, ¿sabes? Apúntalo a la lista de cosas que tienes que hacer, se te acumula el trabajo.
-Me voy a casa.
-No. No porque yo sea el motivo, por favor. Se que no soy un encanto de persona, no espero que me veas así, ni mucho menos, pero no quiero echarte.
-No lo parece. Oye, ¿por qué estás aquí? ¿Tenías planes? Aún puedes hacerlos, yo me voy ya.
-¿Te gustan las galletas?
-¿Qué?
-Las galletas, que si te gustan. A mi si, me encantan, son mi dulce favorito y tengo un paquete en la mochila. Son tuyas, acéptalas a modo de disculpa.
-No quiero tus galletas.
-Ni yo quiero dártelas, no me gusta compartirlas, pero ya te he ofrecido mi compañía, mi chaqueta y aún así, tú quieres irte.
-Si no te dirigieses a mí con esas formas no me iría.
-Mis planes eran sentarme en un banco a comer galletas mientras escuchaba música. Ahora tengo compañía, no te vayas.
-¿En serio? ¿Ese era tu plan?
-¿Se te ocurre algo mejor que comer galletas?
-No soy de galletas, asíque sí, se me ocurre algo mejor.
-Acabarán siendo tu dulce favorito, tienes mi palabra. ¿Sigues queriéndote ir?
Bonnie, no se fue.
Se hizo de noche y allí seguían, sentados en aquel banco de aquel parque hablando sobre todo y nada, todo lo que se pudiese hablar y nada digno que merezca la pena de escribir a modo de diálogo.
Clyde, tal y como había prometido, la acompañó a casa y consiguió la disculpa que tanto quería oír.
Pasó una semana, el tiempo suficiente para que él consiguiese su número y pudiese pedirle un día para quedar otra vez. En esa ocasión fueron a tomar chocolate caliente con nubes, y la siguiente a esa al cine, y la siguiente de la siguiente Clyde le enseñó a jugar al billar y así, fueron pasando las semanas, semanas que se fueron convirtiendo en meses.
Bonnie se fue distanciando de su círculo de amistades, prefería dedicarle su tiempo a Clyde, él la necesitaba tanto que ni se daba cuenta.
Clyde no era precísamente un héroe, no solía caer bien a nadie, no tenía muchos amigos, no tenía buen trato con su padre pero cada vez le gustaba más venir a Sevilla. Por ella, sí, pero accedía a ver a su padre.
El motivo por el que no se llevaba bien era por su madre, tras el divorcio; cuando Clyde apenas alcanzaba a la mesa. Ella no lo asimiló bien. Tomaba antidepresivos, se despreocupaba de su hijo, de su aspecto, de todo en general.
Si os soy sincera... estaba un poco loca.
Bonnie tenía ya trato con su padre, era una buena persona, se desvivía por su pequeño adolescente antisocial y problemático, ella no podía evitar sentir lástima por aquel hombre. Tenía buena relación con él y siempre hacía cuanto podía para que Clyde lo tratase mejor.
No solo tenía relación con su padre, con toda la familia paterna de Clyde también, la habían acogido bien y estaban agradecidos, sorprendidos más bien, de que alguien pudiese tener tanta paciencia con ese peculiar chico.
-Odio estudiar con el estómago vacío, odio las ciencias sociales.
-Napoleón no tiene la culpa de que seas un negado para estudiar.
-Napoleón tiene la culpa de que yo tenga que estudiar, ese gnomo acomplejado debería haberse estado quietecito.
-Te he comprado galletas, cuando acabes de estudiar podrás merendar. ¿Trato?
-Mmmm... ¿Qué galletas?
-Nuestras favoritas. Acaba anda.
-¿Ves? Acabaron gustándote. ¿Cómo llevas tus matemáticas? Eso parece difícil.
-Son fáciles, me gustan las ciencias. Si haces las paces con Napoleón podemos comer galletas mientras vemos una película.
-Aunque ambos tenéis problemas de altura... Tú me caes mejor, dame veinte minutos.
[PROMETO CONTINUAR, PACIENCIA!]
Ella nunca habla ya de él porque todos sus recuerdos los mantiene ocultos en un baúl, pero hoy hará una excepción.
Parece que fue hace unos segundos, como si acabase de volver de estar con él y, sin embargo, hace ya nueve años... Casi nada.
Bueno Bonnie por aquel entonces no era como es ahora, quiero pensarlo al menos, su mundo se limitaba únicamente a los libros, a sus películas y poco le importaba el resto.
(En ese aspecto sigue siendo la misma, gracias a Dios).
Se sentía sola, sí, como cualquier otro ser humano adolescente incomprendido. Tenía amigos obviamente, pero desde luego esos amigos dejaban mucho que desear, no eran como ella y por supuesto ella no quería ser ni de lejos como ellos.
Y bueno, caprichos del destino que un día se encontrara con el tío más egocéntrico, narcisista, pomposo, capullo y sorprendente que jamás haya conocido (y que jamás cree que conocerá).
A Clyde lo conocía de oídas simplemente, igual que el a ella, de hecho no tenía buena imagen de él y no estaba interesada lo más mínimo en conocerlo pero así es el destino.
En fin, una cosa llegó a la otra, y fueron presentados... Aunque eso no cuenta en cómo se conocieron, nadie lo tuvo en cuenta.
La historia comienza en Enero, una tarde de domingo.
Bonnie salía... ¿De dónde salía? Vete a saber, es un detalle sin importancia en nuestra historia. El caso es que volvía a casa cuando se lo encontró.
Era el típico chico 3G : guapo, grosero y gilipollas, bueno típico típico no, Clyde nunca ha sido típico. No hay palabra apropiada para describirlo, asíque durante mucho tiempo le llamó iceberg (por eso de que nunca llegas a verlo por completo), me desvío.
Volvamos a la historia. Bonnie se lo encontró y aunque se cambió rápidamente de acera para evitar un saludo incómodo él optó por cambiarse también...
-Si no querías saludarme hubiese sido más cortés por tu parte agachar la cabeza al pasar o simplemente fingir que miras a otro lado, ahora me siento ofendido y quiero una disculpa.
-Pues siento que hayas cruzado la calle en vano, no es tu día de suerte.
-Asíque no me equivocaba, te conozco.
-¿No estabas seguro y has montado el drama?
-Tenía una corazonada. Se hará de noche en breves, hace frío y estás sola, ¿cuál es tu escusa para estar en la calle?
-¿Mi qué? ¿Y tú? Yo iba para casa hasta que te has cruzado por en medio.
-Iba... No es cosa tuya. Ahora vamos al parque.
-Vale, adiós.
-Eres chica, deberías saber captar sutilezas, ¿estás averiada o simplemente eres así de tonta?
-Pero serás estúpido...Se perfectamente captar sutilezas, simplemente pensaba en que el "vamos" no me englobaba. Gilipollas.
-¿Acaso hay alguien más aquí? Comotellames, vamos, o sea, tú y yo, al parque. Ven y prometo acompañarte luego a casa.
-Se me hará tarde.
-He prometido acompañarte. La palabra es algo muy importante, sólo se da cuando se va a cumplir lo dicho, tú eres mujer pero tienes palabra también , ¿no? Piensa en ello y de paso practica eso de poner escusas. Esa no sonaba convincente.
Así era Clyde, decía lo que pensaba y pensaba lo que decía.
Y con esto, ahora si que empieza su historia.
[PARA LOS QUE ESTÉN LEYENDO ESTO: No se si a estas alturas os lo habréis preguntado ya, supongo que los que hayan tenido la suerte, o la desgracia, de leer mis primeras entradas ya habrán adivinado que, como todas mis historias dignas de publicar, no tiene un final feliz.
No he destripado nada, pero no quiero quejas del final porque yo no lo decidí, tan solo soy el mensajero.
No estorbo más, espero que disfrutéis de la lectura.]
Hacía frío. Las farolas ya se estaban encendiendo y no había nadie salvo nuestros protagonistas en el parque.
Bonnie se veía tan pequeña a su lado... Clyde era alto, más que la mayoría de chicos de su edad.
¿No os he descrito a Clyde?
Él era... diferente. Físicamente hablando, Clyde era un chico de, por aquel entonces, un metro setenta y cinco (aproximadamente), con unos enormes ojos de un color... habéis estado alguna vez en la playa, ¿no? ¿El color de la arena? Pues así, un marrón amarillento que le hacía contraste a su pelo castaño que siempre llevaba corto y peinado con una cresta al lado. A simple vista era un chico corriente, del montón de los guapos simplemente.
Una de sus muchas peculiaridades, y de sus pocas físicas, es que tenía bastantes cicatrices en la cara. Creedme, no le quedaban mal. Tenía una pequeña justo donde empezaba su nariz, nariz chata por cierto, dos justo por encima de la ceja izquierda, esas tenías que tenerlo muy cerca en un cara a cara para apreciarlas y... y la historia no va de cúantas, cómo y dónde están las cicatrices de Clyde. Perdón.
El parque, si.
-¿Tienes frío? Con lo enana y canija que eres debes tenerlo, ¿no? En Sevilla no suele hacer frío en invierno, en mi zona si hace frío, es horrible a veces. Si te pones mala la próxima vez que nos crucemos preferirás ponerte directamente en la carrretera y el pobre conductor que te pille no tiene la culpa. Ponte esto.
-¿No podrías simplemente ofrecerme tu abrigo y yasta? ¿Tienes que ser así?
-¿Así cómo? Cancelo mis planes, te doy mi chaqueta, me he ofrecido amablemente a acompañarte luego a casa... Yo habría aceptado, dicho un gracias y que menos que una disculpa, dos. Sigo queriendo la de antes.
-Ogggg... Eres... Eres...
-¿Es tu manera de expresar tu enfado o es que te pongo nerviosa y no sabes ya lo que quieres decir? Deberías pararte a pensar unos segundos cada cosa que quieres decir, así no te quedaría en blanco. Eso es muy útil, ¿sabes? Apúntalo a la lista de cosas que tienes que hacer, se te acumula el trabajo.
-Me voy a casa.
-No. No porque yo sea el motivo, por favor. Se que no soy un encanto de persona, no espero que me veas así, ni mucho menos, pero no quiero echarte.
-No lo parece. Oye, ¿por qué estás aquí? ¿Tenías planes? Aún puedes hacerlos, yo me voy ya.
-¿Te gustan las galletas?
-¿Qué?
-Las galletas, que si te gustan. A mi si, me encantan, son mi dulce favorito y tengo un paquete en la mochila. Son tuyas, acéptalas a modo de disculpa.
-No quiero tus galletas.
-Ni yo quiero dártelas, no me gusta compartirlas, pero ya te he ofrecido mi compañía, mi chaqueta y aún así, tú quieres irte.
-Si no te dirigieses a mí con esas formas no me iría.
-Mis planes eran sentarme en un banco a comer galletas mientras escuchaba música. Ahora tengo compañía, no te vayas.
-¿En serio? ¿Ese era tu plan?
-¿Se te ocurre algo mejor que comer galletas?
-No soy de galletas, asíque sí, se me ocurre algo mejor.
-Acabarán siendo tu dulce favorito, tienes mi palabra. ¿Sigues queriéndote ir?
Bonnie, no se fue.
Se hizo de noche y allí seguían, sentados en aquel banco de aquel parque hablando sobre todo y nada, todo lo que se pudiese hablar y nada digno que merezca la pena de escribir a modo de diálogo.
Clyde, tal y como había prometido, la acompañó a casa y consiguió la disculpa que tanto quería oír.
Pasó una semana, el tiempo suficiente para que él consiguiese su número y pudiese pedirle un día para quedar otra vez. En esa ocasión fueron a tomar chocolate caliente con nubes, y la siguiente a esa al cine, y la siguiente de la siguiente Clyde le enseñó a jugar al billar y así, fueron pasando las semanas, semanas que se fueron convirtiendo en meses.
Bonnie se fue distanciando de su círculo de amistades, prefería dedicarle su tiempo a Clyde, él la necesitaba tanto que ni se daba cuenta.
Clyde no era precísamente un héroe, no solía caer bien a nadie, no tenía muchos amigos, no tenía buen trato con su padre pero cada vez le gustaba más venir a Sevilla. Por ella, sí, pero accedía a ver a su padre.
El motivo por el que no se llevaba bien era por su madre, tras el divorcio; cuando Clyde apenas alcanzaba a la mesa. Ella no lo asimiló bien. Tomaba antidepresivos, se despreocupaba de su hijo, de su aspecto, de todo en general.
Si os soy sincera... estaba un poco loca.
Bonnie tenía ya trato con su padre, era una buena persona, se desvivía por su pequeño adolescente antisocial y problemático, ella no podía evitar sentir lástima por aquel hombre. Tenía buena relación con él y siempre hacía cuanto podía para que Clyde lo tratase mejor.
No solo tenía relación con su padre, con toda la familia paterna de Clyde también, la habían acogido bien y estaban agradecidos, sorprendidos más bien, de que alguien pudiese tener tanta paciencia con ese peculiar chico.
-Odio estudiar con el estómago vacío, odio las ciencias sociales.
-Napoleón no tiene la culpa de que seas un negado para estudiar.
-Napoleón tiene la culpa de que yo tenga que estudiar, ese gnomo acomplejado debería haberse estado quietecito.
-Te he comprado galletas, cuando acabes de estudiar podrás merendar. ¿Trato?
-Mmmm... ¿Qué galletas?
-Nuestras favoritas. Acaba anda.
-¿Ves? Acabaron gustándote. ¿Cómo llevas tus matemáticas? Eso parece difícil.
-Son fáciles, me gustan las ciencias. Si haces las paces con Napoleón podemos comer galletas mientras vemos una película.
-Aunque ambos tenéis problemas de altura... Tú me caes mejor, dame veinte minutos.
[PROMETO CONTINUAR, PACIENCIA!]
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