domingo, 14 de abril de 2013

¿Who are u?

Hoy me ha dado por meterme en el hotmail de esta cuenta, sé que más de un@ me escribe y me alegra, de verdad, si contesto tarde es porque el messenger y yo no somos compatibles no por otra cosa.

Normalmente, si os soy sincera; los leo, me alegra y contesto pero este en especial quiero publicarlo, el anónimo que lo escribió seguía mi blog incluso antes de verano, cuando publicaba los relatos sobre "hache".

Aquí dejo el mensaje y espero por favor que la persona que lo mandase se ponga en contacto conmigo ya que su cuenta dice muy poco acerca de su identidad y si algo soy es curiosa. 

"Hola, se que probablemente no responderás esto pero quería decirte que me gusta la manera en la que escribes, muchas chicas se dedican a esto ya que se ha convertido en una afición como otra cualquiera pero tú le das ese toque que lo hace especial. No se gran cosa de ti, bueno si se, se como es tu personalidad y la manera en la que ves las cosas (me encanta por cierto) pero tras meses leyendo (y digo meses porque incluso leí la historia que escribiste y borraste tras 10 capitulos) lo que escribes aún no consigo ponerte cara y es por eso por lo que escribo este mensaje: Quiero ver a la verdadera Srita Nek (no soy un fan enfermizo ni mucho menos), solo saber como eres realmente, pido una foto de la escritora que se esconde tras la imagen de esa actriz.  
Dijiste en una entrada pasada (que como no, borraste tambien) que aceptabas sugerencias y peticiones, ahí tienes la mía y de paso que escribas más a menudo... jajaja
No me puedo creer que te esté escribiendo aún jajajaja , me vas a tomar por un loco o algo peor xD.
Un saludo y pd: me gustó el final que le diste a "H" ;) . 

W

Te echo tanto de menos... No de la forma en la que a ambos nos gustaría pero te echo de menos. ¿Sabes? No soy capaz de avanzar, es patético porque nadie mejor que tú sabe que soy de las que se levantan aun cuando apenas han rozado el suelo pero así es...

No puedo, simplemente no puedo, me falta el aire con solo plantearme la idea. Supongo que debe ser la culpa la que no me deja pasar página,  ojalá hubiésemos hecho las cosas bien... Probablemente te reirás pero...

Ya no me levanto temprano con una sonrisa
Ya no me acuesto tarde repasando nuestras anécdotas 
Ya no soy capaz de ir al cine 
Ya para mi los viernes se han convertido en otro día más
Ya no soy capaz de llegar antes de las doce


No me malinterpretes, no busco segundas partes; no las quiero, pero es inevitable pensar así y duele, duele hasta tal punto que desearías no sentir absolutamente nada... Ni siquiera recordar los momentos en los que el mundo se desvanecía a nuestros pies y la carretera temblaba a nuestro ritmo. Te añoro y sobre todo esta semana, en especial esta semana. Miento, te echo de menos siempre... Unos días más, otros días menos pero siempre. Por una cosa u otra, siempre. 

domingo, 7 de abril de 2013

Jamón

Me prometí a mi misma ser huevos y para variar vuelvo a ser jamón, parece que por mucho que me levante yo no aprendo la lección. 

No hay mucho más que contar... Hasta dentro de un mes o dos que escriba de nuevo. 

Intentad ser felices con lo que tenéis y no busquéis en otros lo que sólo vosotros mismos os podéis dar.



naaaaituweikaaap

Soy de las personas que luchan incluso cuando ya no hay nada por lo que luchar, soy de las personas que piensan que un "no" es tan solo un obstáculo temporal que se puede saltar con paciencia y perseverancia.

Soy de ese tipo de chica que valora hasta el más mínimo detalle y que piensa que una caída es tan solo un descanso que nos tomamos por estar tanto tiempo de pié.

Soy de las que apuestan a doble o nada porque pienso que incluso al perder gano, mi manera de pensar es un cajón desastre donde nada tiene sentido pero en sí es una mezcla perfecta que me representa y aunque , ahora, veo el vaso vacío se que sigue estando lleno de esperanza, de ilusiones.

Soy rara, pero rara en el más cómico punto de vista, soy así y me siento felizmente orgullosa de convivir día tras día conmigo misma.

Y, aunque, no todo es color de rosas, ya que siempre lo veo todo negro, no cambiaría lo más mínimo.

Soy clara, tirando a transparente, y me encanta manifestar todo aquello que pienso o siento... Es por eso que cree esto. Ya no sé con quien puedo o no contar pero se perfectamente que cuento conmigo misma, por eso estoy aqui escribiendo, no quizás de una forma constante ya que si algo me caracteriza es la pereza pero sí escribo cuando debo, como ahora.

Ahora he perdido algo que no se si catalogarlo como indiferente o como importante, simplemente he perdido algo. Simplemente he ganado, he ganado experiencia, he ganado tranquilidad y calma, justo lo que a este torbellino le hacía falta.

Ahora se un poco más como debo hacer las cosas y, aunque me queda mucho que ver y mucho por vivir he adquirido una pizca más. He dado un paso, más bien lo han dado por mí y me alegro, me alegro de que las personas se vayan de mi vida.

No os alarméis, lo que quiero decir es que la gente tarde o temprano sigue su camino y aquellos que no me acompañen en el mío será porque nunca estuvieron realmente ahí... Es una formal objetiva y fría de verlo que a veces no siempre me consuela.

Pero ahora, también, hay personas nuevas que ya sea temporal o eternamente están ahí. Esas que te cogen de la mano y te impulsan hacia delante con una sonrisa.

Ese tipo de personas deben ser mencionadas, y como mi desconfianza anda siempre haciendo de las suyas, lo escribo aquí, en mi rincón, en mi mundo de palabras, en mi cajón.


miércoles, 13 de marzo de 2013

#AG


La gente tiene cicatrices en los sitios más inesperados, son como mapas de nuestra vida personal... Diagramas de nuestras viejas heridas. 

La mayoría de las heridas se curan y no dejan nada más atrás que una cicatriz, pero algunas no. 

Algunas heridas las llevamos con nosotros siempre a todos lados y, aunque el corte hace tiempo que se hizo, el dolor aún aguanta. 

¿Cuales son peores? ¿Las heridas nuevas que son horriblemente dolorosas o las viejas que se deberían de haber curado hace años y nunca lo hicieron?

Quizás las viejas heridas nos enseñen algo... Nos recuerdan dónde hemos estado, lo que hemos sobrevivido, nos dan lecciones sobre que evitar en un futuro. 

Eso es lo que nos gusta creer pero no es así como funciona, ¿cierto?

 Hay cosas que tenemos que aprender una y otra, y otra vez...

martes, 26 de febrero de 2013

En el cine.

Todos los día asisto al estreno de nuestra película, quiera o no siempre acabo yendo. Soy puntual, basta una palabra, una mirada, un recuerdo... Y se proyecta, esté donde esté.

A veces voy acompañada, pero solo a veces, esta película, nuestra película, prefiero reservarla solo para mi.

Siempre empieza igual...

Chica desorientada tropieza con chico despistado, como cualquier otra película, pero esta es nuestra. Chico se interesa por chica e inunda la mente de ésta con promesas, con sueños, con palabras que nunca cumple.
Pero él, cada célula de su cuerpo, es perfecto.

Los día se convierten en semanas y las semanas en meses hasta que él se arma de valor para decirle de quedar y ella se coloca su armadura mientras acepta. Todo es perfecto, todo es maravilloso, como en cualquier película pero esta es la nuestra, y la nuestra no tiene final feliz.

Él la desarma, la deja indefensa y cada palabra, cada olvido, cada mentira a ella le duelen, le duelen y sangra, sangra porque decidió abrirle su corazón...

Intento parar la película, intento concentrarme en otra cosa pero alguien vuelve a ponerla en marcha, y nuestra historia sigue contándose. Cada error se vuelve a repetir, cada lágrima derramada vuelve a resurgir y me acomodo en el asiento e intento hacerlo lo más llevadero posible, pero con nuestra película eso no es posible.

A veces hay escenas buenas, que rebobino una y otra vez aunque con temor de romper la cinta, son pocas pero las que hay valieron la pena ya que me recuerdan que algo, por muy pequeño e insignificante que sea que el gesto, en ese instante fue real para ambos, para ambos... No solo para mí.

Y entonces llega el final, tras horas y horas de insufrible dolor le ponen la guinda del pastel.

El volumen de la conversación hace retumbar la sala y nuestras caras pasan a un primer plano, incluso tus palabras salen a cámara lenta de tu boca...

Algo me impide levantarme de mi asiento, se acerca el final y no puedo perdérmelo.

Ahí ésta el chico, ahí está abandonándome, ahí está haciendome añicos por dentro y justo cuando dice "no llores mucho" salen los créditos... Las luces se encienden y ya, por fin, soy libre de salir del cine...

Pero "recuerda, mañana también se emite" me dicen al salir. Y así los días se convierten en semanas y las semanas, desgraciadamente, en meses.






domingo, 24 de febrero de 2013

menudo sueño

Estoy sentada en medio de un cruce, miro el cielo y me despreocupo por si viene algún coche pues este cruce de caminos está en mi mente.

Inspiro profundamente y cierro los ojos con la intención de relajarme pero no puedo, tengo miedo de cerrar los ojos, miedo de bajar la guardia, de dejar de estar alerta... Es entonces cuando me levanto.

Me levanto y me quedo quieta porque estoy perdida. Es mi mente, podría sacarme de este apuro pero en lugar de ello aumenta el número de caminos hasta tal punto que mis pies quedan reducidos en un diminuto círculo pobremente iluminado por una tenue luz. Los caminos son estrechos; el espacio suficiente para que pase.

Cada comienzo de cada camino viene marcado con una etiqueta, una palabra sin sentido que para mi describe como será cada uno, solo dos llaman mi atención y es entonces cuando el resto desaparece.

Esos dos caminos aumentan su tamaño y también la descripciones de los mismos, ahora puedo ver fotos, conversaciones, recuerdos vividos... Pero sigo perdida, perdida y cansada; por lo que me vuelvo a sentar.

En el círculo donde estoy se dibuja levemente un reloj, este tiene las manecillas girando en sentido contrario al que debería hacerlo y se mueven a una velocidad tan rápida que incluso llega a producir dolor de cabeza el mirarlo. Se me acaba el tiempo y tengo que elegir un camino.

¿Y si tropiezo? ¿Y si el camino conduce a un callejón sin salida? ¿Y si el paisaje no es como esperaba? ¿Y si de pronto se acaba el camino? ¿Y si luego no se volver a donde estaba?

No me atrevo, no soy capaz, no aún... Necesito tiempo y éste se me agota.   [...]